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Estética: qué son y para qué sirven los rellenos

06/26/2017

Sobra de un lado, falta del otro; la perfección no existe, por eso, los rellenos son de gran ayuda cuando se trata de aportar volumen a determinadas zonas del cuerpo, como los pómulos hundidos.
Sin embargo, este procedimiento figura entre aquellos que generan mayor polémica, ya que, la aplicación de sustancias ilegales es catastrófica para la salud.
La silicona líquida que se usaba años atrás, por ejemplo, hoy está prohibida porque se comprobó que migra hacia otros tejidos y estructuras vecinas, y sus sus efectos son irreversibles.
El relleno preferido de los médicos, por ser el más seguro, es el ácido hialurónico, una sustancia que el organismo genera en forma natural, cuya producción disminuye a medida que se envejece.
Sus beneficios son varios, no solo aporta volumen, además es capaz de absorber hasta 1000 veces su peso en agua, por lo que tiene un alto poder hidratante. “Colabora con la hidratación cutánea y ayuda a reconstituir las fibras que sostienen los tejidos de la piel”, señala la médica dermatóloga Adriana Raimondi.
Nuevos usos
En sus inicios, los rellenos con ácido hialurónico se utilizaban para recuperar el óvalo facial, rejuvenecer la mirada y reducir arrugas y líneas finas de expresión, pero hoy se sumaron nuevos usos.
“Puede emplearse para tratar hoyuelos y celulitis, incluso en esos pozos que se resisten a irse. Algunas mujeres también lo usan para tratar las líneas finas que se forman en las rodillas”, indica la especialista, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
Además, en su versión inyectable, el ácido hialurónico es útil para prevenir el estiramiento de las perforaciones en los lóbulos de las orejas; tal como señala Raimondi, “el efecto es inmediato, los aros lucen mejor y la piel deja de verse dañada”.
El año pasado, el doctor Simon Ourian -el cirujano plástico de las hermanas Kardashian y de Jessica Alba, entre otras celebs- volvió popular la rinomodelación no quirúrgica, o micro-droplet injection, como él la llama.
El procedimiento consiste en la aplicación de microinyecciones de ácido hialurónico para respingar narices, mejorar asimetrías y otros toques menores. Es que la cirugía convencional continúa como la única solución posible en el caso de huesos nasales prominentes o tabiques desviados.
El ácido hialurónico, además, se puede aplicar de manera tópica, a través de cremas y serúms; para mejorar el aspecto de líneas finas de expresión; claro que al no poder penetrar en las capas profundas de la piel, sus efectos no son igual de potentes.
A no confundir
La Toxina botulínica -más conocida por su nombre comercial, Botox- no es propiamente un relleno, ya que no proporciona volumen ni aumenta tamaños. Se aplica mediante micro-inyecciones directamente sobre los músculos que causan las arrugas.
Su uso más común es en el tercio superior del rostro; es decir, frente, entrecejo y laterales de los ojos.
En los últimos meses, salió a la luz un procedimiento llamado vulgarmente “Breastox”, que consiste en la aplicación de la toxina en los músculos inferiores del pecho con el fin de elevar las mamas.
Esta técnica se utiliza en algunos países orientales, como China y Japón, pero está prohibida Europa y otras partes del mundo. “Realmente no está indicado para ese uso”, señala Raimondi, “a lo sumo puede aplicarse para tratar las arrugas del cuello, pero no más de ahí”, agrega la especialista.
Por supuesto, en todos los casos, las aplicaciones deben ser realizadas por médicos titulados y, de ser posible, especializados. Es que, dentro de la rama de la medicina estética, hay profesionales que se dedican en forma exclusiva a la aplicación de rellenos, lo que les confiere mayor experiencia en el tema.

Periodista especializada en Lifestyle, con diez años de trayectoria en medios gráficos de Argentina y Latinoamérica. Finalista Premio Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a la excelencia periodística 2015. Podés leer más artículos de Paula en Instagram: @paubande

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