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Envejecimiento urbano y digital: qué son y cómo combatirlos

El paso del tiempo no es lo único que envejece la piel, la contaminación ambiental y las luces electromagnéticas también causan arrugas y manchas; te contamos cómo defender la piel de estos agresores.

08/13/2018

Cada vez hay más consciencia de que la edad no es el único factor que influye en el envejecimiento de la piel; la exposición solar y ciertos hábitos dañinos, como el cigarrillo y la mala alimentación, también impactan a nivel cutáneo y generan arrugas, manchas y tono opaco.

Sin embargo, hay agresores de los cuales recién ahora se empieza a hablar: la contaminación ambiental y electromagnética.

Es que, en los entornos urbanos, el aire está invadido por micropartículas de toxinas que, al ser hasta 20 veces más pequeñas que los poros, penetran fácilmente en la piel y la debilitan, ya que impiden la buena oxigenación celular.

Si a la contaminación ambiental se le suman los efectos del sol, el daño se multiplica; en esos casos se produce la “fotopolución”. “Cuando los contaminantes se combinan con los rayos UV, generan una sinergia negativa: el daño acumulado por los contaminantes combinados con los rayos UV es más grave que el daño causado por los dos por separado”, explican desde los laboratorios La Roche-Posay.

Por estos motivos, cada vez más marcas de cosméticos crean líneas orientadas a combatir los efectos de la polución. La mayoría de estos productos poseen antixodiantes que combaten los radicales libres y aumentan el poder de autodefensa de la piel, es decir que la vuelven más resistente.

Cuando la tecnología no es aliada

El avance tecnológico es un retroceso para la piel. Es que la luz azul -blue light en inglés- emitida por dispositivos electrónicos genera sobreproducción de melanina, por eso es necesario utilizar filtro solar en lugares cerrados, ya que la computadora, los celulares y las tablets también manchan la piel.

Según un estudio de laboratorios Cartaghe, “pasar ocho horas diarias durante cuatro días frente a una computadora es equivalente a 20 minutos expuestos al sol a mitad del día sin filtro solar”.

Para moderar este flagelo, es de ayuda bajar el nivel de brillo de las pantallas y alejarlas del rostro lo más posible.

También hay cremas y mascarillas desarrolladas especialmente para moderar los efectos de la blue light. La noche es el momento ideal para aplicarlas, ya que durante el sueño nocturno los mecanismos naturales de reparación y detoxificación de la piel alcanzan su máximo nivel.

Por supuesto, se trata de agresores que llegaron para quedarse; evitarlos es imposible, así que solo hay una clave: darles pelea.

Guía de productos:

Carthage Blue Tech Defense
Se trata de una línea desarrollada con ingredientes activos naturales (extracto del alga Scenedesmus rubescens, extracto de Dijing, extracto de granada, extractos de durazno y ginseng y ácido hialurónico) que aumentan el poder de autodefensa de la piel.
La línea se compone de una emulsión de día, con y sin color ($720) y una máscara de noche ($600).

Vichy Slow Âge
Fluido que previene la aparición de las primeras arrugas y signos de envejecimiento de la piel causados por los factores del exposoma: la contaminación ambiental, el estrés y los rayos UV, gracias a su FPS 40 y su efecto antipolución.
Precio: $1240.

Periodista especializada en Lifestyle, con diez años de trayectoria en medios gráficos de Argentina y Latinoamérica. Finalista Premio Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a la excelencia periodística 2015. Podés leer más artículos de Paula en Instagram: @paubande

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